El techo de chapa acanalada desde hace tiempo que se convirtió en un recurso económico para realizar techados. Y no solamente económico, sino que práctico dado que no requiere mucho trabajo de colocación. Pero por supuesto ha tenido una evolución en estos últimos tiempos, ya que antaño en los galpones en alquiler se utilizaba una sola fase de techo de chapa acanalada, mientras que hoy se tiene en cuenta el asilamiento térmico, sobre todo ante las altas temperaturas, ya que la densidad del metal condensa el calor. Por eso ya no se utiliza una sola capa en la construcción de galpones en alquiler, en especial porque la chapa acanalada se ha incorporado a la construcción de los laterales también.

Así es, porque esto permite conferir más versatilidad a la construcción y permitir a través de paneles semitransparentes, que se pueda aprovechar la luz del sol y reducir el costo energético. En los techos, por ejemplo se puede utilizar lana de vidrio para el aislamiento sonoro y térmico en una estructura diagramada con listones, lo que también favorece la disipación del calor. Luego se puede colocar una chapa trapezoidal, siempre teniendo en cuenta de colocar de manera adecuada los tirantes y los anclajes para los tirantes. Esto último es de suma importancia, ya que de ello dependerá la resistencia de nuestro techo.

Por último, también debe tenerse en cuenta la instalación de esquineros de ángulo doble, que pueden atornillarse sobre la viga, para obtener la mejor sujeción del techo. Desde luego que no hay una sola forma de proceder a la colocación de los techos, sino que hay diferentes técnicas, pero en todas ellas hay que ponderar que los galpones en alquiler dispongan de una orientación adecuada y de una aislación pertinente, ya que lo que se ahorra en materiales de construcción luego termina gastándose por el lado de la refrigeración. Además, al contar con techos de aproximadamente nueve metros, la refrigeración se torna más costosa. Es decir, se requerirán equipos más potentes y por ende más costosos.